kontactology

Adaptación de lente escleral en post lasik por ectasia, anillos intracorneales y crosslinking

Schleral lens fitting in post lasik due to ectasia, intracorneal rings and crosslinking

POR: CRISTAL ROSALBA BECERRIL ZAMORA¹JUAN PIMENTEL ORTEGA²LIZBETH URIBE CAMPOS³ 
Citación: Becerril Zamora CR, Pimentel Ortega J, Uribe Campos L. Adaptación de lente escleral en post lasik por ectasia, anillos intracorneales y cross linking. Revista Kontactology. 2020; 2(1): 58-65.

RESUMEN

El reporte alude a la evaluación clínica optométrica de paciente con ectasia secundaria post lasik y post implante de anillos intraestromales en ambos ojos. Se encuentra una agudeza visual sin corrección correspondiente a OD:1.3 logMAR y OI: 0.5 logMAR, cuya mejor visión con lentes oftálmicos alcanza 0.4 y 0.2 logMAR para OD y OI respectivamente. Con lentes RGP corneales no pudo evaluarse su visión debido a la intolerancia causada por los mismos. Se realizó adaptación de lente escleral Onefit, alcanzando una agudeza visual lejana de 0.1 logMAR para cada ojo por separado, y 0.0 logMAR en visión cercana. El análisis del caso demuestra que las lentes esclerales representan una opción real para pacientes no candidatizados para usar lentes de diseño corneal, cuyas molestias por sensibilidad resultan determinantes tanto para la calidad visual como la calidad de vida del paciente.

ABASTRACT

The evaluation of a patient with ectasia secondary to lasik surgery and post-implantation of intrastromal rings in both eyes. In the evaluation she presents a vision without correction in OD of 1.3 logMAR and in OS of 0.5 logMAR. In ophthalmic lenses, her best vision was 0.4 logMAR and 0.2 logMAR in OD and OS, respectively. With the use of corneal gas permeable lenses, her vision could not be assessed due to the intolerance produced by corneal lenses. The Onefit scleral lens fitting was performed, where visual acuity improved to 0.1 logMAR for each eye separately in far vision and 0.0 logMAR in near vision. The analysis of the case shows that scleral lenses have become a real option for people who are not candidates for corneal design lenses, where sensitivity turns out to be a determining factor in both visual quality and quality of life from the patients. 

INTRODUCCIÓN

El queratocono es una ectasia corneal bilateral, progresiva, no inflamatoria, de etiología multifactorial, asociado con astigmatismo miópico irregular y disminución de la agudeza visual. Su primera mención data de 1748 en la disertación doctoral del oftalmólogo alemán Burchard Mauchart, quien lo denominó Staphyloma diaphanum, siendo hasta 1854 cuando John Nottingham lo describió claramente, distinguiéndolo de otras ectasias corneales. 

El queratocono es considerado como una enfermedad rara, de baja incidencia poblacional (2 casos x 100.000 habitantes / año) y prevalencia de 54 x 100.000 habitantes [1], aun cuando la mayoría de optómetras y oftalmólogos consideran que su incidencia es mucho mayor y variable que la reportada por la literatura; gracias al desarrollo de los topógrafos corneales y sus sistemas de inteligencia artificial, el queratocono puede diagnosticarse desde sus etapas subclínicas, y entre sus opciones de tratamiento se incluyen la corrección con lentes de contacto de diseño especial, anillos intraestromales y crosslinking del colágeno corneal, con lo que se retrasa o evita el trasplante corneal [2]. 

Degeneración marginal pelúcida (DMP)

También denominada queratotoro, consiste en una protrusión toroidal de la córnea de carácter bilateral, no inflamatoria, progresiva e infrecuente, sin predominio de sexo, y cuya incidencia es desconocida. Su bilateralidad, cambios topográficos y astigmatismo moderado o alto -típicamente contra la regla- en miembros de la misma familia, sugieren al igual que el queratocono, una patología de naturaleza hereditaria y expresividad variable, por lo que se considera como una variante de aquel, que aparece entre los 20 y 50 años de edad y causa problemas refractivos asociados.  

La DMP cursa generalmente con adelgazamiento corneal inferior progresivo en forma de media luna, entre las 4 y las 8 -posición horaria-, donde la córnea alcanza un tercio o menos de su espesor normal, con un epitelio íntegro y separado del limbo esclerocorneal por una córnea normal. También se asocia disminución progresiva de la agudeza visual por el astigmatismo marcado, que puede ser mayor a 10 o 15 Dp, dado el encurvamiento corneal progresivo. En estadios avanzados pueden presentarse desgarros agudos de la membrana de Descemet, edema estromal (hidrops), neovascularización, depósitos lipídicos y hasta perforación espontánea [2]. 

Ectasia secundaria post lasik

la queratomileusis asistida con láser excimer (LASIK) proporciona una rápida recuperación de la agudeza visual y baja incidencia de complicaciones, aunque puede originar ectasias corneales secundarias especialmente tras la corrección de miopías y astigmatismos elevados, curvaturas corneales pronunciadas, paquimetrías reducidas y astigmatismos irregulares, sobre todo cuando se comprometen altos espesores del estroma corneal [7]. 

Crosslinking (CXL)

Este procedimiento, considerado como una de las modalidades más eficaces para detener o retrasar la progresión del queratocono, consiste en la producción de uniones covalentes entre las fibras colágenas individuales para aumentar la rigidez del estroma corneal anterior, mediante la reacción fotoquímica de la riboflavina (vitamina B2) y la luz ultravioleta A (UVA), donde la primera actúa como fotosensibilizador para inducir el entrecruzamiento de las fibras de colágeno, y como escudo protector de las demás estructuras intraoculares ante posibles daños causados por la luz UVA. 

El crosslinking modifica la forma y estructura corneal para mejorar la agudeza visual, y consecuentemente, ayuda a reducir los valores queratométricos basales. No obstante, los cambios corneales post operatorios no se han entendido por completo, y en la actualidad se encuentran sometidos a estudios científicos, aun cuando otros de ellos han demostrado cambios biomecánicos y clínicos, cuyos efectos sobre la agudeza visual aún son inciertos [3]. 

Segmentos anulares intracorneales (Intacs)

Los anillos o segmentos intraestromales son dispositivos compuestos por polímeros, originariamente empleados para corregir ametropías refractivas por aplanamiento corneal central, una utilidad actualmente en desuso en tanto que su aplicación actual es modificar la biomecánica en córneas ectásicas, en tanto que su implante mejora la calidad visual y reduce la protrusión ectásica, retrasando e incluso evitando en algunos casos la queratoplastia penetrante. 

El implante de anillos intraestromales, y la aplicación de químicos en la córnea (riboflavina) bajo exposición ultravioleta (cross-linking), representan las alternativas más novedosas para modificar la biomecánica corneal; Barraquer previó desde 1949 la idea de dichos implantes intracorneales para corregir ametropías, y estos dispositivos fueron materializados y desarrollados por Reynolds en 1970, aunque sus primeros estudios para aplicación en seres humanos tan solo se produjeron hacia principios de la década de los noventa con ojos no funcionales.  

Los anillos intraestromales se desarrollaron a partir del primer ICR (intra corneal ring), cuyo modelo original se basó en el implante de un anillo de 360° fabricado en PMMA, para corregir miopías moderadas sin necesidad de sustraer el tejido como se hacía con la cirugía con láser excimer; este mecanismo de acción consiste en separar las fibras de colágeno corneales dispuestas de limbo a limbo con el implante del ICR, para lograr su aplanamiento central. 

La evolución de esta teoría demostró una relación lineal entre el grosor de los ICR y la cantidad de aplanamiento corneal, pues a mayor grosor del anillo implantado se lograba mayor reducción dióptrica de la miopía. Los ICR se comenzaron a implantar en la década de los noventa, y recientemente se publicaron resultados tras diez años de seguimiento de pacientes miopes moderados (menores a 4.50 Dp) a quienes se implantaron ICR, en los que se demostró una estabilidad visual y refractiva, comparada con los resultados hallados tras el primer año del implante [4]. 

Lentes esclerales

Entre las opciones terapéuticas para tratar y corregir estas ectasias, se encuentran los lentes de contacto rígidos de polimetil metacrilato (PMMA), los gas permeables para casos menos severos, y los esclerales o de apoyo escleral que se han popularizado para corregir ametropías asociadas con queratocono avanzado, siendo mejores alternativas correctivas para estos pacientes, toda vez que ofrecen mejores resultados correctivos que las gafas y los lentes de contacto gas permeables [5]. 

Los lentes esclerales brindan beneficios extras por su gran diámetro, y su separación con la superficie corneal gracias a su apoyo escleral. lo que conforma una capa líquida o bóveda lagrimal entre el lente y el epitelio corneal, que neutraliza las irregularidades en la superficie óptica ocular [5]; este diseño, retrasa por ende las intervenciones quirúrgicas y cicatrices, a la vez que favorece la corrección de diversas aberraciones asociadas. 

Los lentes esclerales resurgieron en 1983, gracias a los aportes de Donald Ezequiel y al contexto del momento, con la aparición de nuevos materiales permeables a los gases, y diseños que optimizaron la adaptación en ojos con particularidades topográficas y refractivas, considerando la importancia de la bóveda lagrimal en la adaptación y la adaptación óptima mediante el apoyo periférico del lente sobre la zona escleral de manera suave y progresiva, considerando además que el área involucrada responde a la clasificación de la SLS (Scleral Lens Education) en 2013, que contempla la amplitud de las zonas de apoyo, incluyendo los lentes esclerales [5]. 

Reporte de caso

Paciente de 45 años de edad que refiere visión borrosa a pesar de los procedimientos correctivos aplicados: hace veinte años se practicó cirugía refractiva (lasik) que causó ectasia corneal (degeneración marginal pelúcida) en ojo derecho; hace 15 años se practicó implante de segmentos de anillos intraestromales (INTACS) en ambos ojos; y meses después se sometió a cross linking bilateral para detener la progresión ectásica. 

En mayo del 2021 el paciente acudió al servicio de oftalmología inconforme con su calidad visual, y el médico le sugirió cambiar sus lentes oftálmicas, con lo cual no logró mejoría, especialmente en su ojo derecho, por lo que se recomendó adaptar lentes de contacto RGP; una vez que se adaptaron estos lentes, el paciente regresó refiriendo intolerancia a ellos, siendo imposible su uso diurno, por lo cual se originó la interconsulta con optometría para adaptar lentes de contacto de diseño especializado. 

A la exploración tenemos los siguientes datos: 

Figura 1. Reporte topográfico bilateral en orden OD y OI, que revela hallazgos compatibles con ectasia corneal em ambos ojos.

Una vez analizados los datos refractivos, agudeza visual y topografía corneal bilateral, se procede con el cálculo e inserción de los lentes de prueba RGP corneales relacionados a continuación: 

Tabla 1. Parámetros de adaptación de lentes de contacto RGP, basados en los hallazgos clínicos de la consulta inicial.

 

Ante la elevada hipersensibilidad corneal con el lente RGP, se imposibilitó determinar de forma confiable la agudeza visual, aún con una “buena adaptación” confirmada con el fluorograma, en términos de centraje y movimiento, por lo que se descartaron de plano otras opciones con lentes corneales, y se optó por probar lentes de diseño mini escleral OneFit regular, con los siguientes parámetros para la prueba:

Tabla 2. Parámetros calculados para los lentes miniesclerales OneFit regulares.

Figura 2. Aspecto del clearance de ojo derecho e izquierdo respectivamente, inmediatamente después de colocar los lentes miniesclerales OneFit de prueba en ambos ojos.

Al adaptar lentes de contacto de apoyo escleral, es indispensable esperar el asentamiento escleral del lente durante aproximadamente dos horas, considerando que este se “entierra” sobre el tejido conjuntival y episcleral antes de tomar su posicionamiento definitivo, con lo cual se evalúa su adaptación real y se descartan futuros problemas de sensibilidad o funcionalidad en el paciente.

Figura 3. Clearance formado por los lentes miniesclerales OneFit, tras una hora de “asentamiento” o uso continuo, tanto en ojo derecho como izquierdo en forma respectiva.

La evaluación biomicroscópica del lente mini escleral OneFit, revela una disminución del clearance -especialmente inferior-, y genera un peligroso acercamiento al anillo implantado que puede afectar la comodidad y la fisiología corneal. Para corregir esto, se reduce la curva base para aumentar la profundidad de la bóveda sagital en 200 micras, y se opta por un perfil oblato del ápice del lente para acercar su cara posterior al centro corneal, con lo que se reduce el clearance central en esta zona, se provee mayor comodidad, y se minimiza la sobrecorrección negativa por compensación del menisco lagrimal; una vez transcurrido el tiempo de asentamiento del lente se procedió a evaluar la sobrerrefracción final y la zona periférica, como sigue a continuación:

Figura 4. Aspecto de la adaptación de lentes minisclerales OneFit tras una hora de uso continuo, en vista lateral del ojo derecho e izquierdo en forma respectiva.

La cronología del lente de prueba mini escleral inició después de la primera hora de uso, y se centró específicamente en la observación de cambios en el clearance, zona media limbal y zona de apoyo; el lente se mantuvo puesto por una hora adicional -completando dos en total-, y se evaluaron de nuevo los mismos parámetros para finalmente aplicar los ajustes paramétricos que se consideraron necesarios para la adaptación final, como se indica a continuación:
En el ojo derecho se aumentó la altura sagital de la bóveda en 100 micras y se seleccionó el diseño oblato para reducir el clearance en la zona central; en la zona media limbal y limbal no se aplicaron cambios; mientras que en la zona de apoyo se estrecharon los bordes para lograr mejor zona de aterrizaje.
En el ojo izquierdo se redujeron 50 micras al clearance; la zona media limbal y limbal no experimentó cambios; mientras que en la zona de apoyo se estrecharon los bordes para mejorar su zona de aterrizaje; en cuanto a la sobre refracción y agudeza visual resultante tras el periodo de prueba adaptativa de los lentes esclerales puestos, se lograron los siguientes valores:

Después de las modificaciones paramétricas y la aplicación de la herramienta de compensación Blanchart, el lente final a solicitar corresponde a los siguientes parámetros:

Con la entrega del lente final calculado, la paciente reportó una agudeza visual 0.0 logMAR tanto en visión lejana como próxima, además de una excelente comodidad durante el uso diurno de las lentes. La biomicroscopía de segmento anterior descartó cualquier indicio de identación mecánica o blanqueamiento causado por el borde de las lentes, con lo que se asegura en buena parte, la fisiología limbar y corneal, no sin dejar de realizar los controles protocolarios de seguimiento a la semana, un mes y seis meses de uso.

DISCUSIÓN

En cuanto a la sensibilidad corneal como una de las principales limitaciones para adaptar lentes RGP, Medeiros y cols. reportan que esta retorna a su umbral prequirúrgico normal después de dos meses de la cirugía refractiva, en pacientes con queratocono en fase inicial; caso contrario se observa en la paciente del reporte, en quien la sensibilidad e intolerancia corneal continúa siendo excesiva aun después de diez años de realizadas las cirugías de implante de anillos y crosslinking [8].
Simone aduce que no existen diferencias significativas de la sensibilidad corneal, si se comparan la adaptación de lentes esclerales antes y después de practicar crosslinking [9], lo que en relación con nuestra paciente, no pudo verificarse dicha experiencia en cuanto no hubo adaptación previa de lentes de contacto al procedimiento de crosslinking, aunque según nuestra experiencia, hemos comprobado que, efectivamente, existe variación entre las adaptaciones de lentes esclerales o mini esclerales en pacientes sometidos al tratamiento, especialmente en la zona de asentamiento limbar esclerocorneal o escleral.

CONCLUSIONES

Entre las competencias clínicas del optometrista, una de las preponderantes es la contactología o adaptación de lentes de contacto, que sumada a las muy definidas competencias del cirujano oftalmólogo en materia fármaco quirúrgica, revierte una pieza fundamental para lograr la corrección visual óptima del paciente, especialmente cuando los recursos quirúrgicos resultan insuficientes, y los nuevos diseños, materiales y técnicas contactológicas representan la última instancia de corrección visual para el paciente.
El conocimiento y dominio profesional del optometrista en estas competencias clínicas no puede compararse con otra profesión de la salud, toda vez que en casos complicados de ectasias corneales como queratocono e irregularidades de superficie ocular, los diseños especializados de lentes de contacto cobran importancia para cambiar la percepción visual del paciente, y por ende, su calidad de vida y desempeño cotidiano en las esferas personales y laborales.
Cuando la córnea es sometida a procedimientos que modifican sus características anatomo fisiológicas, los lentes de contacto convencionales hidrofílicos o gas permeables esféricos pueden ser una opción correctiva inadecuada o insuficiente dados su descentración y movimiento sobre la superficie corneal cuando intentan adaptarse en estos casos, haciendo necesario emplear recursos más complejos o diseños especializados de lentes esclerales o híbridos. En tal sentido, su complejidad adaptativa hace necesaria la adquisición de competencias clínicas y especialización del optometrista en el campo de la contactología, dada la cantidad de pacientes con este tipo de diagnósticos, afecciones similares o secundarismos post quirúrgicos corneales que hacen tan necesaria esta intervención.
Los diseños especializados aunque menos frecuentes que las adaptaciones de hidrofílicos y RGP, hacen parte de la práctica clínica cotidiana del optómetra y se emplean en casos en los cuales los diseños corneales no logran una buena estabilidad fisiológica ni resultados visuales satisfactorios, tal y como se evidencia en la paciente del reporte de
caso, en la cual el diseño semiescleral fue el único recurso mediante el que se logró resolver su sintomatología, y proveerle una excelente tolerancia durante cerca de ocho a diez horas diarias de uso.

REFERENCIAS

  1. Fernández F. Degeneración marginal pelúcida y úlcera corneal asociadas al síndrome de Sjögren. Rev.Med.Inst.Mex.Seg.Soc. 2009; 40(1).
  2. Pérez Z. Revista Cubana de Oftalmología. 2014; 27(4)
  3. Garduño Vieyra L. Experiencia con crosslinking en pacientes mexicanos con queratocono y variables queratométricas como factores pronóstico de agudeza visual. Cirugía y Cirujanos. 2018; 86
  4. López A. La cirugía aditiva de la córnea: aplicación de los anillos y segmentos intraestromales. Gaceta Óptica. 2010; 33.
  5. Mariño H. Lentes esclerales: características e indicaciones. Oreste et al. Rev.Cubana.Oftalmol. [online]. 2017; 30(1)
  6. Palomo B. Lentes de contacto esclerales y ojo seco” [tesis de de grado en Óptica y Optometría]. 2017.
  7. Ortega Usobiaga J, Llovet Osuna F, Djodeyre MR, Llovet Rausell A, Beltran Sanz J, Baviera Sabater J. Ectasia corneal post-LASIK en pacientes con diferencias significativas en las lecturas queratométricas de ambos ojos. Archivos de La Sociedad Española de Oftalmología. 2014; 89(3). 99–103. doi:10.1016/j.oftal.2013.11.006
  8. Anelise de Medeiros Lago. Changes in corneal sensitivity following cross-linking for progressive early-stage keratoconus. Arq.Bras.Oftalmol. 2014; 77(2):84-7. http://dor.org/10.5935/0004-2749.20140021.
  9. Esther Simone V. Scleral lens toleance after corneal cross-linking for keratoconus. Optometry and Vision Science. 2015; 92(3).

                1 1 Licenciada en Optometría CICS Unidad Milpa Alta IPN. Lic. En Optometría CICS Unidad Milpa Alta IPN. Optómetra encargada de atención al paciente y estudios de gabinete en Clínica Oftalmológica del Sur, Ciudad de México; Optómetra en Clínica Oftalmológica Sala Uno, Estado de México.
                ² Licenciado en Optometría, egresado de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala UNAM, México; Maestría en Docencia en Educación Media Superior en Biología en la Facultad de Estudios Superiores Iztacala UNAM; Doctorado en Educación Universidad IEXPRO. Diplomado en “Manejo farmacológico del paciente comprometido sistémicamente”, Colegio Odontológico de la Zona Metropolitana. Contacto: argos_inf@hotmail.com
                 ³ Licenciada en Optometría. FES Iztacala-Universidad Nacional Autónoma de México; Maestría en Rehabilitación Neurológica, Universidad Autónoma Metropolitana – Instituto Nacional de Pediatría; Diplomado en Bioestadística. Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco, México; Doctorado en Ciencias Biológicas y de la Salud, Universidad Autónoma Metropolitana – Instituo Nacional de Pediatría; Master en Optometría Clínica y Terapia Visual; Research and Accreditation, Universidad Isabel, España; Diplomado en Optometría Pediátrica, Universidad De La Salle, Colombia.

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